domingo, 1 de abril de 2012

A mis nietos Ignacio y Alvaro

Siento la necesidad de que en este blog quede escrito el regalazo que el Señor me ha hecho a través de vosotros. Os lo he comentado hoy mismo, pero cuando pasen unos años y leáis esta entrada, podréis recordar la inmensa alegría y emoción que ha sentido vuestra abuela este día. Cuando estábamos en Misa, a la hora de la Comunión, el P. Juan Antonio en vez de llamar para que le ayudase a dar la Comunión a otras personas con muchos mas méritos que yo para realizar ese servicio, me ha indicado que saliese yo al altar. Ni os imagináis mis sentimientos cuando os he puesto la Sagrada Forma en vuestras angelicales manos. Cuantos privilegios tengo sin ningún mérito; de corazón os digo, que para nada soy digna de hacer este grandioso servicio, pero gracias a El me lo ha permitido. Llevo años haciéndolo con muchas personas, algunas especialmente queridas, como vuestra bisabuela Carmen, la tita Chon, el tito Manolo, la tita Maravillas o la Muchacha. Y para que mi alegría sea todavía mayor, en varias ocasiones lo he realizado con vosotros, pero no se por qué, en esta ocasión he sentido algo especial. De verdad he visto acercarse a dos ángeles.

Después os he preguntado si os sentíais bien, y ambos me habéis comentado que si. No olvidéis jamas que el Señor siempre nos espera para darnos el mayor y mejor de sus abrazos, en El siempre vais a encontrar sosiego y paz.

Gracias vidas mías por estos días que estáis pasando con los abuelos, por demostrarnos tanto cariño, nuestra casa brilla de una forma especial cuando estáis revoloteando todos vosotros.

domingo, 25 de marzo de 2012

A mi nieta Marta

Esta entrada es para ti, aun no has nacido y ya te queremos, mejor dicho, desde el momento de tu concepción has entrado en las entrañas de tus abuelos.

Hoy me apetece darte la bienvenida, dentro de muy pocos días, si Dios quiere, vas a salir de esa "casita" tan estupenda en la que has vivido tan tranquilita, tan abrigadita y tan bien alimentada durante estos primeros nueve meses de tu vida. Pero chiquitita, ya te va a tocar salir, no te puedes imaginar la de gente que estamos deseando verte, de tenerte con nosotros, de cuidarte, de mimarte, de cantarte, de arroparte, en definitiva de poder disfrutar entre nosotros de un ángel llamada Marta.

Cuando nazcas, no tengas miedo. Observarás asomándose a tu cuna muchas caras que todavía no conoces, pero en todas podrás ver que existe curiosidad por apreciar lo guapísima que eres. Ante todo, reconocerás cariño, acogida, ganas de tomarte, de besarte, de abrazarte.

A la primera que vas a ver es a tu mamá y a tu papá, ya veras que guapos son. Te advierto de algo muy importante: tienes tres hermanos; el mayor se llama Pablo, le gustan mucho los perros, sobre todo, el Pastor Alemán; el siguiente se llama Juan, a los dos les encanta jugar al fútbol en casa de los abuelos, sobre una preciosa alfombra roja, con los primos de Murcia, que se llaman Ignacio y Alvaro, la pelota que utilizan no te asustes que no hace ningún daño (bueno, me he desviado un poco de lo que te estaba contando); tienes una hermana que ya veras lo que te cuidará, además de jugar contigo mucho y se llama Ana. Por cierto, seguro que también va a colaborar mucho a estar pendiente de ti otra prima, Paula, que está impaciente por conocerte. No te quiero cansar más, eres muy pequeñaja para asimilar tanta información, ya nos iras conociendo a todos, y comprobarás lo bien que nos lo pasamos. ¡Hasta pronto¡, mientras tanto ya sabes, que todos los días rezamos para que todo vaya muy bien y poderte transmitir todo el amor que te profesamos.

lunes, 13 de febrero de 2012

La cama de los abuelos


Puede pareceros que a vuestra abuela se le ha ido un poco la "chaveta" porque el título de esta entrada no parece tener mucha lógica; quizás llevéis razón, pero la realidad es que me apetece relataros lo que en muchas ocasiones ha supuesto esa cama para todos vosotros, que por cierto, perteneció a vuestros bisabuelos Paco y Juana, es decir, a mis padres.

Me viene a la memoria un recuerdo muy agradable, cuando vosotros, Ignacio y Alvaro, os dejaban vuestros padres algún día en nuestra casa. Siempre habéis sido "aves tempraneras ", y lo primero que hacíais era pasaros a la cama de los abuelos. Entonces la abuela os preguntaba, como si estuvieseis en el mejor de los hoteles: "¿qué desean los señores para el desayuno?"; seguidamente para mi vuestros deseos eran ordenes a cumplir de inmediato (esto que la abuela hacía que nadie se entere, pues os lo llevaba a la cama mientras veíais dibujos). El abuelo era el encargado de las tostadas, que las prepara como nadie. A vosotros os parecían riquísimas y a nosotros se nos caía y se nos sigue cayendo la "baba" sólo de recordarlo.

A lo largo de todos estos años esta cama ha sido y sigue siendo muy especial. Ninguno de vosotros puede decir que no haya pasado momentos muy agradables en ella. A todos os sigue gustando esa cama que se convierte con mucha frecuencia en el lugar ideal para jugar con vuestras maquinitas, Pablo, Juan y Álvaro, para ver dibujos con mis princesas, Paula y Ana, jugar a los bebes o a las hormiguitas con la abuela, o bien para que mi Ignacio pueda estar un poco tranquilo viendo sus dibujos favoritos, aunque eso de la tranquilidad le dure poco, porque siempre hay algún primo que lo reclama. En definitiva, podemos decir que es el lugar predilecto para muchas de vuestras múltiples actividades.

Quizás alguien que pueda leer esta entrada pueda preguntarse: ¿qué colcha tendrá esta abuela para poder resistir todos estos envites?. Por si acaso respondo a esa curiosidad: la mejor de este mundo, aquella que nunca se desgasta, la que siempre esta y permanece resplandeciente, la que no tiene en su tejido ningún tipo de impurezas, la que brilla como recién estrenada, la que cuando la miramos los abuelos, nos hace sentirnos dichosos. Supongo que con todas esta pistas tengáis ya muy claro de que material está confeccionada; la cama la cubren todos vuestros cuerpos angelicales, que no existe en el mercado nada ni nadie que lo pueda igualar,, y que no existe dinero en este mundo para poder pagar esta fantastica colcha de la cama de los abuelos.

sábado, 4 de febrero de 2012

Para el abuelo en su setenta y seis cumpleaños




Me parece que bien se merece el abuelo que alguna vez le dedique exclusivamente algunos pocos sentimientos de los muchos que anidan en lo mas profundo de mi corazón, y que considero importante que os los muestre para que lo podáis conocer un poquito más. No podré jamas expresar con palabras lo que el abuelo ha representado y sigue suponiendo en mi vida.


¿Sabéis desde cuando lo conozco?; sencíllamente de toda la vida. El abuelo desde siempre ha sido muy amigo del tito Juan. Yo alguna vez os he comentado que de pequeña jugaba más que con nadie con los amigos de mi hermano, por lo tanto podéis deducir fácilmente que también en muchas ocasiones jugaba con él. A los diecisiete años, un veintiuno de Agosto, nos hicimos novios, palabra actualmente un poco en desuso. Nuestra relación antes de casarnos fue muy larga, casi ocho años, y por fin un veinticuatro de Junio de mil novecientos sesenta y cinco nos casamos, por cierto en ese mismo día también lo hicieron el tito Juan y la tita Carmen.


Antes de continuar os voy a contar una anécdota de nuestro viaje de novios. En esa época el abuelo tenía un coche pequeño denominado Seat 600. Previo a la fecha de nuestra boda el abuelo lo llevó a un taller para que lo revisaran y estuviese perfecto para el largo viaje que le esperaba. La primera etapa que tenía que cumplir era desde Murcia a Granada. Emprendimos la aventura sobre las once de la mañana y finalizamos nuestro trayecto a las doce de la noche. El motivo de que tardáramos tanto fue una pequeña obstrucción en un tubo que se comunica con el radiador, a éste no le llegaba agua, y el resultado es que se calentaba el coche y había que hacer paradas continuas para echarle agua.

En esa época no existían las autovías y en un tramo largo te encontrabas con unas cuestas bastantes considerables. Recuerdo que iba un gitano en su burro subiéndolas y consiguió en bastantes ocasiones adelantarnos. Lo mejor de aquel viaje, los quince días que pasamos en Ibiza, todavía permanecen muy vivos en nuestro recuerdo.

Ahora me quiero centrar en como es vuestro abuelo; no me va a ser fácil el hacerlo, pero si necesito que sepáis que es un ser muy especial, está repleto de cualidades que le son innatas y que por lo tanto a él le parecen normales. En casi los cuarenta y siete años que llevamos de casados, todos ellos han sido dedicados exclusivamente a su familia, trabajando sin descanso para que nunca nos faltase de nada. En todos los años de su trayectoria laboral siempre ha destacado por su gran responsabilidad, minuciosidad y trabajo bien realizado, sin importarle las horas que le hayan podido ocupar. Es todo generosidad, bondad, no alberga en su corazón ningún tipo de rencor, ha perdonado y lo sigue haciendo sin ninguna reserva. En su larga vida no todo le ha sido fácil, pero las situaciones complicadas que haya tenido que vivir siempre las ha superado con sufrimiento, aunque sin amargura. Pero por encima de todo, y sobresaliendo más que nada, es el gran amor que siente por todos nosotros; no creo pueda existir un corazón que pueda albergar más cariño que el suyo. De la abuela está igual o quizás más enamorado que al principio de nuestra relación. De vuestros padres y de vosotros todo su ser es un verdadero manantial de amor que siempre está dispuesto a regar vuestras vidas, es una fuente inagotable. Vive por y para todos nosotros. Antes de concluir necesito decirle que le quiero y le necesito, y él también percibe como vosotros, de todos, que sois para él su gran manantial de amor.

sábado, 28 de enero de 2012

Para el jugador nº 8

Hace tiempo que me ronda por la cabeza el dedicarle una entrada exclusivamente a mi , mejor dicho, a nuestro jugador favorito de fútbol sala con el número ocho a la espalda. Todos sabéis que me estoy refiriendo a nuestro gran deportista Álvaro.


Desde muy pequeño, yo diría que desde siempre, te ha gustado jugar con la pelota que ha sido y es tu juguete favorito, muy por encima de cualquier otro juego. La verdad es que tienes una habilidades innatas de las que nadie podemos dudar. A la abuela siempre le gusta hablar del presente, normalmente no hago planes de futuro, y lo que yo palpo en esta etapa de tu vida es que eres feliz practicando este deporte, que lo vives a tope, que disfrutas, que sufres y gozas, que te divierte y además, consigues que estos abuelos y los otros de Murcia vivamos como si fuésemos jóvenes los partidos y entrenamientos en los que tenemos ocasión de estar presentes.


Me gustaría saber transmitirte todo lo que mi corazón siente, pero eso te lo aseguro, ni el mejor de los escritores podría hacerlo. Me conformo con que tengas por seguro que todo lo que los abuelos te aconsejamos es por tu bien, que disfrutamos cuando tu lo haces y estamos a tu lado si lo pasas mal, que tienes que saber valorar todo lo bueno que te rodea, no solo a nivel de familia, sino también la suerte que has tenido de encontrar un gran deportista que cada día se esfuerza y pone todo su empeño en formaros deportivamente y como personas, me refiero, como te imaginas, a tu entrenador Ricardo. Es posible, o no, que de mayor no sigas practicando tanto deporte, pero sea cual sea tu futuro, que todas las tareas que tengas que acometer las realices siempre con honestidad, dando de si todo lo que puedas, siendo buen compañero, responsable, en definitiva, siendo una buena persona que es el mayor y mejor de los trofeos y medallas que puedas obtener a lo largo de tu vida.


Antes de terminar, tengo la necesidad de nombrar a tus padres, y es para que siempre les estés agradecido y valores todo lo que están haciendo por ti (siempre deben de ser ejemplo para ti), no les importa dejar de tener sus espacios de descanso que por otra parte tan necesitados están, para acompañarte con todo el gusto del mundo cada semana. También tu hermano lo hace con todo el cariño y te apoya en todo momento y en todos los actos de tu vida, aunque en algunas ocasiones tu puedas creer lo contrario. Sabes que aquí tienes un buen grupo de fans que te admira y siempre anima a "nuestro número ocho".