domingo, 5 de febrero de 2017

Master Chef


Esta mañana los abuelos se han llevado una grata sorpresa. Llaman a la puerta  y aparece Paula con un delantar y gorro de cocinera.  "Abuela, ¿tienes ya la comida?" me dice. Ante mi negativa, se dirige a la cocina y añade, "hoy la hago yo". De inmediato,  Juan y Ana dispuestos a ser pinches.
Rápidamente todos a trabajar. Paula distribuyendo tareas, yo de observadora. Bueno, parecía que iban a concursar y que el tiempo era importante. Nerviosos, bueno, la verdad, más las chicas. 
El menú lo traía elegido Paula, con sus recetas perfectamente claras. Os cuento: de primero una ensalada capresse, después Pizza rápida en sartén, y de postre, vasitos de tiramisú exprés. Las pizzas eran individuales y muy bien decoradas. ¿Qué os parece?. ¡¡Ah!! y mientras las chicas elaboraban el tiramisú, Juan, con receta de la abuela, ha realizado una torta para la merienda que ha resultado estupenda. 
Siempre me repito, pero me encantaría que lo recordarais. En todo lo que realicéis, que nunca os falte la ilusión y el amor que le pongáis. Esta mañana ha salido un menú de cinco estrellas, porque ambos valores se desbordaban. Gracias una vez más cariños por todo lo que nos hacéis disfrutar.


Veintiuno de Enero 2017


Con la única intención de que a lo largo de vuestra vida recordéis con agrado este día tan especial y se os grave en vuestra memoria, es por el que escribo esta entrada. 
Tenemos que reconocer que los Reyes Magos tuvieron una idea genial y acertadísima al regalaros las entradas para ver el partido entre el Real Madrid y el Málaga, C.F. en el Santiago Bernabéu. Os voy a decir un secreto: los abuelos también lo disfrutamos mucho, lo vivimos cada minuto como si estuviéramos presentes con vosotros. 
Todo el reportaje fotográfico que recibíamos era de caras risueñas, de ilusión, de estar pasando una jornada feliz. 
A pesar de no ser todos seguidores de los equipos que jugaban, tenemos que reconocer que los seguidores del Barsa y el del Atlético, se comportaron de maravilla. Lo de menos para todos vosotros era de quien fueseis partidarios, lo más importante fue la convivencia tan entrañable que pudisteis vivir con vuestros respectivos padres..
A vuestro regreso, todos con caras de cansancio, pero en vuestros rostros sobresalía mucho más la felicidad y el deseo de narrarnos todo lo acontecido desde primeras horas de la mañana.
Quizás, cuando la ocasión sea favorable, estará muy bien que repitáis una aventura tan estupenda como la referida, sea cual fuere el motivo.
Tengo que concluir una vez más dando gracias a Dios.


domingo, 22 de enero de 2017

Agradecimiento a María Jesús


En ésta ocasión os voy a relatar de forma muy breve un hecho que me ocurrió al ir al mercadillo esta semana. Fui a comprar chuches, ya sabéis para quien, y allí había una señora mayor, bueno a lo mejor más joven que vuestra abuela, pero que nada mas verme me dijo: "siempre que la veo me acuerdo de su hermana Maravillas". Le contesté si la recordaba por algo bueno o por lo contrario. Ella me contestó: "tengo muy buen recuerdo de ella, y además le estoy muy agradecida". Siguió relatándome que iba a la Escuela con una maestra (omito su nombre porque era una persona muy conocida), y que siempre le decía que nunca aprendería a leer ni a escribir, que no valía, que estaría en el pelotón de los torpes. Un día la tita Maravillas la llamó en el tiempo del recreo y le preguntó si estaba dispuesta a quedarse con ella ese rato de recreo para avanzar en el estudio. Su respuesta fue afirmativa, y en apenas dos meses, en ese tiempo tan escaso, supo leer y escribir. Para María Jesús es un hecho inolvidable en su vida. Me dijo también que le rezaba mucho y que siempre recibió afecto de su parte.
No terminó ahí el encuentro, porque antes de irse me dio otra alegría al decirme: "como me acuerdo también de su hermano Paco, que cuando tenía que consultarle algo, me trataba con mucho interés y siempre solucionaba mis problemas y me aclaraba las dudas". Os aseguro que sentí una emoción muy especial. Terminé la charla dándole un beso de agradecimiento.
No sé si la voy a volver a ver, quizás ni la reconozca, seguro que jamás va a tener la oportunidad de leer este relato, pero no me importa, lo hago como una reflexión personal. A veces esos pequeños detalles dejan huella en tu vida para siempre, y te das cuenta que el bien se puede realizar de muy distintas formas. Mi agradecimiento a esta desconocida, aunque para mi será a partir de ahora la entrañable María Jesús.

domingo, 8 de enero de 2017

Reyes 2017


No quiero que pase ni un día más sin comentar lo vivido en esta fecha tan especial de los Reyes Magos. Los preparativos como siempre de muchos nervios y dificultades. Me consta que para los pajes es agotador. Sois muchos y también son demasiadas cosas.
A estas alturas de mi vida no os descubro nada si os digo que es mi fiesta favorita, que ni yo me explico como a mis 76 años me sigue haciendo la ilusión  de cuando tenía por ejemplo la edad de Javier o Marta. Esto me hace pensar que la edad te va deteriorando lógicamente en lo físico, pero que en tu interior no existen años que puedan hacer envejecer tus sentimientos, las ilusiones que has cultivado toda una vida y las nuevas que puedes alimentar. Para mi es una fuerza muy importante el seguir con ganas de aprender, de ilusionarme con vuestras proyectos, de entregarme con todo mi ser a mis ocho nietos, que nos hacen vivir tantos momentos inolvidables.
De mi corazón solamente me sale la palabra "GRACIAS a todos". Nunca os las daré suficientemente.
Creo que los regalos, un año más, han sido todo un éxito. La bajada de la escalera hasta abrir la puerta con unos nervios terribles, el abrir paquetes, el ver como los Reyes siempre prueban el licor café de la abuela y los dulces, la ilusión en todos los rostros, desde el más pequeño hasta el abuelo, que con sus 80 años también los vive como un niño. Sigo pensando que todo el esfuerzo de los pajes se olvida al sentir lo vivido en ese día mágico, y que también se sienten recompensados.
Quizás no valoramos lo suficiente el privilegio que tenemos. Lo vivimos con naturalidad. Y ¿qué me decís del recorrido por las casas del tío Juan y la tita Carmen, del tío Juan Fran y tío Eladio?. Porque los regalos de Murcia ya sabéis que siempre los dejan en casa de los abuelos.
Y bueno, no me puedo olvidar, para que lo grabéis en vuestra memoria a lo largo de vuestra vida, del aplauso enorme que al final le damos a los Reyes, el Padre Nuestro de acción de gracias y el beso que nos damos todos. ¿Se puede pedir algo más?
Solamente dar GRACIAS A DIOS. 
Me olvidaba que celebramos en la comida los cumples de la tía Eva, Paula y Javier, y por supuesto con cantos incluidos. En definitiva una jornada inolvidable.


domingo, 22 de mayo de 2016

Primera comunión de Ana

Ana, ayer 21 de Mayo del 2016, tuvimos los abuelos la gran suerte de poder asistir a tu primera comunión. Llevabas unos días algo nerviosa y muy atareada. Han sido muchos los  preparativos para esta gran fecha, que será inolvidable en el tiempo.
Sin pasión de abuela, que también la tengo, decirte guapa se quedaría muy corto, mucho más que eso, ibas guapísima. Te voy a decir el secreto de por qué rezumabas por todos los poros de tu cuerpo tanta belleza. No sólo por el vestido, ni por el peinado, ni siquiera por tu cara preciosa, sino porque se te notaba las ganas de recibir en lo más intimo de tu ser a Jesús. Eras la viva imagen de la felicidad. Nunca olvides donde la puedes encontrar  a lo largo de toda tu vida.
Toda la ceremonia religiosa ha sido muy emotiva. La abuela como sabes que es un poco llorona, alguna lagrimilla se le ha escapado, pero de alegría y agradecimiento al Señor por haber podido asistir a la ceremonia. Hemos cantado  y disfrutado todo el tiempo como niños.
A continuación ya sabes, todos a compartir una jornada estupenda. Se ha notado como los papas lo han preparado todo con mucho cariño y han organizando hasta el más mínimo detalle. Cuando el principal ingrediente es el amor el éxito está asegurado.  He intentado seguirte con la mirada, pero misión imposible. Excepto en el tiempo de comer, has estado sin parar ni un instante. Por cierto, en toda la mesa que tu presidias la comida ha desaparecido rápidamente, y pienso que os ha influido además del apetito las ganas de hacer otras cosas. Es verdad que tenías que llevar a buen termino un montón de tareas de tu exclusividad: recoger regalos, llevar tu libro de recuerdos para que te pusiésemos alguna frase, jugar con tus amigas, amigos y primos,... Has sabido aprovechar muy bien cada instante de este hermoso e inolvidable día.
Te queremos cariño, somos unos abuelos plenos de agradecimiento y felicidad por todo lo que recibimos de nuestros ocho nietos, los más hermosos del mundo (no se nota que soy la abuela). Todo nuestro ser está desbordado de amor y formáis parte de nuestra vida. Gracias mil os doy.