domingo, 13 de mayo de 2012

La Cruz de impedidos y la abuela

En esta entrada quiero contaros como es este acto de las Fiestas que con seguridad en estos momentos de vuestras vidas ni os suena, pero no creáis que sois los únicos, porque muchos de los festeros de nuestra ciudad quizás tampoco lo hayan visto nunca. Era muy joven, puede que con unos quince años, cuando acompañando a mi hermana Maravillas me empecé a enamorar de esta procesión. Por aquel entonces se hacía todo el recorrido en la mañana del cuatro de Mayo, ya que este pueblo no era ni mucho menos lo que es en la actualidad, y aunque era costoso porque tampoco las calles estaban acondicionadas como en estos tiempos, se podía llevar a cabo en una sola jornada. Mas tarde, no hubo mas remedio que hacer el recorrido en dos días, que es como se hace en la actualidad, en las mañanas del cuatro y cinco de mayo.
Todavía no os he contado en que consiste; sencillamente en llevar la Santísima Cruz a todos los hogares en los que haya algún enfermo o impedido y que tenga el deseo de adorarla. Cuando vuestros padres tenían la edad que aproximadamente tenéis vosotros, Ignacio, Alvaro o Pablo,, me los llevaba para que pudiesen participar. Ayudaban en lo que podían, como por ejemplo en ir todo el trayecto tocando una campana que va anunciando el paso de la Cruz por las calles. Os puede parecer que ese servicio carece de importancia, pero os equivocaríais porque este trabajo resulta necesario y costoso, y el ir tocando esa campana durante unas cinco o seis horas, seguidas hace que te salgan ampollas en la palma de la mano y sea muy molesto, también en ocasiones la he tocado yo y se de lo que hablo. En otras ocasiones, la abuela ha tenido que llevar una de las baras del Palio porque no iban suficientes hombres para realizar esta tarea; no os he comentado que la Cruz la lleva el sacerdote bajo el Palio, y en total son cuatro las personas que se necesitan para poder transportarlo. Muchas veces he llevado uno de los dos faroles que acompañan a la cruz en todo momento, que también pesan lo suyo cuando lo sostienes un tiempo largo, y por eso he podido entrar acompañando al sacerdote a los hogares de los impedidos, y he podido vivir la emoción que los embarga cuando besan esa Cruz. Estoy segura que el Señor derrama su misericordia de muchas formas y para muchas personas ha sido y sigue siendo ese acto de amor.

Existe un momento en el recorrido que es especialmente emocionante, aunque antes eran dos; la visita que se hace a las monjas de clausura. Antes se visitaba a las monjas Carmelitas y a la Claras. En la actualidad solamente se hace la parada en las Claras, porque las Carmelitas ya no residen en nuestro pueblo. Esta parada es muy bonita, se ha realizado siempre; cuando entra la Santísima Cruz se deposita en una mesa que está debajo de la cúpula de la Iglesia por donde hay un pequeño orificio del que caen cientos de pétalos de rosas como obsequio que hacen las religiosas por la presencia de la Santísima Cruz en su iglesia. Este año he podido hacer todo el recorrido los dos días, y doy gracias a Dios por ello. Ya solamente voy de acompañante, porque mis fuerzas no me permiten realizar ningún otro servicio y además, desde hace unos cuantos años el numero de personas que participan es muy numeroso y van suficientes personas para poder cubrir todos los puestos. Espero que algún día os enamoréis de este acto, porque os lo aseguro que merece la pena.

domingo, 1 de abril de 2012

A mis nietos Ignacio y Alvaro

Siento la necesidad de que en este blog quede escrito el regalazo que el Señor me ha hecho a través de vosotros. Os lo he comentado hoy mismo, pero cuando pasen unos años y leáis esta entrada, podréis recordar la inmensa alegría y emoción que ha sentido vuestra abuela este día. Cuando estábamos en Misa, a la hora de la Comunión, el P. Juan Antonio en vez de llamar para que le ayudase a dar la Comunión a otras personas con muchos mas méritos que yo para realizar ese servicio, me ha indicado que saliese yo al altar. Ni os imagináis mis sentimientos cuando os he puesto la Sagrada Forma en vuestras angelicales manos. Cuantos privilegios tengo sin ningún mérito; de corazón os digo, que para nada soy digna de hacer este grandioso servicio, pero gracias a El me lo ha permitido. Llevo años haciéndolo con muchas personas, algunas especialmente queridas, como vuestra bisabuela Carmen, la tita Chon, el tito Manolo, la tita Maravillas o la Muchacha. Y para que mi alegría sea todavía mayor, en varias ocasiones lo he realizado con vosotros, pero no se por qué, en esta ocasión he sentido algo especial. De verdad he visto acercarse a dos ángeles.

Después os he preguntado si os sentíais bien, y ambos me habéis comentado que si. No olvidéis jamas que el Señor siempre nos espera para darnos el mayor y mejor de sus abrazos, en El siempre vais a encontrar sosiego y paz.

Gracias vidas mías por estos días que estáis pasando con los abuelos, por demostrarnos tanto cariño, nuestra casa brilla de una forma especial cuando estáis revoloteando todos vosotros.

domingo, 25 de marzo de 2012

A mi nieta Marta

Esta entrada es para ti, aun no has nacido y ya te queremos, mejor dicho, desde el momento de tu concepción has entrado en las entrañas de tus abuelos.

Hoy me apetece darte la bienvenida, dentro de muy pocos días, si Dios quiere, vas a salir de esa "casita" tan estupenda en la que has vivido tan tranquilita, tan abrigadita y tan bien alimentada durante estos primeros nueve meses de tu vida. Pero chiquitita, ya te va a tocar salir, no te puedes imaginar la de gente que estamos deseando verte, de tenerte con nosotros, de cuidarte, de mimarte, de cantarte, de arroparte, en definitiva de poder disfrutar entre nosotros de un ángel llamada Marta.

Cuando nazcas, no tengas miedo. Observarás asomándose a tu cuna muchas caras que todavía no conoces, pero en todas podrás ver que existe curiosidad por apreciar lo guapísima que eres. Ante todo, reconocerás cariño, acogida, ganas de tomarte, de besarte, de abrazarte.

A la primera que vas a ver es a tu mamá y a tu papá, ya veras que guapos son. Te advierto de algo muy importante: tienes tres hermanos; el mayor se llama Pablo, le gustan mucho los perros, sobre todo, el Pastor Alemán; el siguiente se llama Juan, a los dos les encanta jugar al fútbol en casa de los abuelos, sobre una preciosa alfombra roja, con los primos de Murcia, que se llaman Ignacio y Alvaro, la pelota que utilizan no te asustes que no hace ningún daño (bueno, me he desviado un poco de lo que te estaba contando); tienes una hermana que ya veras lo que te cuidará, además de jugar contigo mucho y se llama Ana. Por cierto, seguro que también va a colaborar mucho a estar pendiente de ti otra prima, Paula, que está impaciente por conocerte. No te quiero cansar más, eres muy pequeñaja para asimilar tanta información, ya nos iras conociendo a todos, y comprobarás lo bien que nos lo pasamos. ¡Hasta pronto¡, mientras tanto ya sabes, que todos los días rezamos para que todo vaya muy bien y poderte transmitir todo el amor que te profesamos.

lunes, 13 de febrero de 2012

La cama de los abuelos


Puede pareceros que a vuestra abuela se le ha ido un poco la "chaveta" porque el título de esta entrada no parece tener mucha lógica; quizás llevéis razón, pero la realidad es que me apetece relataros lo que en muchas ocasiones ha supuesto esa cama para todos vosotros, que por cierto, perteneció a vuestros bisabuelos Paco y Juana, es decir, a mis padres.

Me viene a la memoria un recuerdo muy agradable, cuando vosotros, Ignacio y Alvaro, os dejaban vuestros padres algún día en nuestra casa. Siempre habéis sido "aves tempraneras ", y lo primero que hacíais era pasaros a la cama de los abuelos. Entonces la abuela os preguntaba, como si estuvieseis en el mejor de los hoteles: "¿qué desean los señores para el desayuno?"; seguidamente para mi vuestros deseos eran ordenes a cumplir de inmediato (esto que la abuela hacía que nadie se entere, pues os lo llevaba a la cama mientras veíais dibujos). El abuelo era el encargado de las tostadas, que las prepara como nadie. A vosotros os parecían riquísimas y a nosotros se nos caía y se nos sigue cayendo la "baba" sólo de recordarlo.

A lo largo de todos estos años esta cama ha sido y sigue siendo muy especial. Ninguno de vosotros puede decir que no haya pasado momentos muy agradables en ella. A todos os sigue gustando esa cama que se convierte con mucha frecuencia en el lugar ideal para jugar con vuestras maquinitas, Pablo, Juan y Álvaro, para ver dibujos con mis princesas, Paula y Ana, jugar a los bebes o a las hormiguitas con la abuela, o bien para que mi Ignacio pueda estar un poco tranquilo viendo sus dibujos favoritos, aunque eso de la tranquilidad le dure poco, porque siempre hay algún primo que lo reclama. En definitiva, podemos decir que es el lugar predilecto para muchas de vuestras múltiples actividades.

Quizás alguien que pueda leer esta entrada pueda preguntarse: ¿qué colcha tendrá esta abuela para poder resistir todos estos envites?. Por si acaso respondo a esa curiosidad: la mejor de este mundo, aquella que nunca se desgasta, la que siempre esta y permanece resplandeciente, la que no tiene en su tejido ningún tipo de impurezas, la que brilla como recién estrenada, la que cuando la miramos los abuelos, nos hace sentirnos dichosos. Supongo que con todas esta pistas tengáis ya muy claro de que material está confeccionada; la cama la cubren todos vuestros cuerpos angelicales, que no existe en el mercado nada ni nadie que lo pueda igualar,, y que no existe dinero en este mundo para poder pagar esta fantastica colcha de la cama de los abuelos.

sábado, 4 de febrero de 2012

Para el abuelo en su setenta y seis cumpleaños




Me parece que bien se merece el abuelo que alguna vez le dedique exclusivamente algunos pocos sentimientos de los muchos que anidan en lo mas profundo de mi corazón, y que considero importante que os los muestre para que lo podáis conocer un poquito más. No podré jamas expresar con palabras lo que el abuelo ha representado y sigue suponiendo en mi vida.


¿Sabéis desde cuando lo conozco?; sencíllamente de toda la vida. El abuelo desde siempre ha sido muy amigo del tito Juan. Yo alguna vez os he comentado que de pequeña jugaba más que con nadie con los amigos de mi hermano, por lo tanto podéis deducir fácilmente que también en muchas ocasiones jugaba con él. A los diecisiete años, un veintiuno de Agosto, nos hicimos novios, palabra actualmente un poco en desuso. Nuestra relación antes de casarnos fue muy larga, casi ocho años, y por fin un veinticuatro de Junio de mil novecientos sesenta y cinco nos casamos, por cierto en ese mismo día también lo hicieron el tito Juan y la tita Carmen.


Antes de continuar os voy a contar una anécdota de nuestro viaje de novios. En esa época el abuelo tenía un coche pequeño denominado Seat 600. Previo a la fecha de nuestra boda el abuelo lo llevó a un taller para que lo revisaran y estuviese perfecto para el largo viaje que le esperaba. La primera etapa que tenía que cumplir era desde Murcia a Granada. Emprendimos la aventura sobre las once de la mañana y finalizamos nuestro trayecto a las doce de la noche. El motivo de que tardáramos tanto fue una pequeña obstrucción en un tubo que se comunica con el radiador, a éste no le llegaba agua, y el resultado es que se calentaba el coche y había que hacer paradas continuas para echarle agua.

En esa época no existían las autovías y en un tramo largo te encontrabas con unas cuestas bastantes considerables. Recuerdo que iba un gitano en su burro subiéndolas y consiguió en bastantes ocasiones adelantarnos. Lo mejor de aquel viaje, los quince días que pasamos en Ibiza, todavía permanecen muy vivos en nuestro recuerdo.

Ahora me quiero centrar en como es vuestro abuelo; no me va a ser fácil el hacerlo, pero si necesito que sepáis que es un ser muy especial, está repleto de cualidades que le son innatas y que por lo tanto a él le parecen normales. En casi los cuarenta y siete años que llevamos de casados, todos ellos han sido dedicados exclusivamente a su familia, trabajando sin descanso para que nunca nos faltase de nada. En todos los años de su trayectoria laboral siempre ha destacado por su gran responsabilidad, minuciosidad y trabajo bien realizado, sin importarle las horas que le hayan podido ocupar. Es todo generosidad, bondad, no alberga en su corazón ningún tipo de rencor, ha perdonado y lo sigue haciendo sin ninguna reserva. En su larga vida no todo le ha sido fácil, pero las situaciones complicadas que haya tenido que vivir siempre las ha superado con sufrimiento, aunque sin amargura. Pero por encima de todo, y sobresaliendo más que nada, es el gran amor que siente por todos nosotros; no creo pueda existir un corazón que pueda albergar más cariño que el suyo. De la abuela está igual o quizás más enamorado que al principio de nuestra relación. De vuestros padres y de vosotros todo su ser es un verdadero manantial de amor que siempre está dispuesto a regar vuestras vidas, es una fuente inagotable. Vive por y para todos nosotros. Antes de concluir necesito decirle que le quiero y le necesito, y él también percibe como vosotros, de todos, que sois para él su gran manantial de amor.